La inteligencia artificial ya no es una tendencia futura: es el presente del marketing digital. En muy poco tiempo, la IA ha pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en un requisito básico para empresas y profesionales del sector. Hoy, quienes no se actualizan corren un riesgo real de quedarse fuera del mercado laboral.
Los datos son claros. Más del 70% de las empresas ya utiliza herramientas de inteligencia artificial y automatización en sus estrategias de marketing, y la previsión es que esta cifra alcance el 90% a finales de 2026. Sin embargo, el ritmo de adopción tecnológica no va de la mano del nivel de formación de los profesionales.
Una brecha creciente entre mercado y talento
Mientras las empresas avanzan rápidamente hacia modelos basados en datos, automatización y personalización, una gran mayoría de profesionales del marketing reconoce no contar con la formación necesaria en inteligencia artificial y competencias digitales avanzadas.
Esta brecha es especialmente preocupante en un sector tan dinámico como el marketing digital, donde las habilidades se vuelven obsoletas en cuestión de meses. Ya no basta con dominar la creatividad, la gestión de redes sociales o la planificación de campañas: el mercado demanda perfiles capaces de trabajar con datos, automatizar procesos y optimizar decisiones en tiempo real.
Cómo la IA está transformando el marketing
La incorporación de la inteligencia artificial ha cambiado las reglas del juego. Hoy, las marcas necesitan profesionales que sepan:
La creatividad sigue siendo esencial, pero debe ir acompañada de un sólido dominio tecnológico. Los perfiles que solo aportan una de estas dos dimensiones tienen cada vez menos recorrido.
La formación especializada como ventaja competitiva
Ante este escenario, la formación se convierte en el principal factor diferencial. Programas especializados en Marketing Digital, Business Analytics e Inteligencia Artificial aplicada al negocio ya no son un complemento, sino una inversión estratégica en empleabilidad.
Desde Bequeres, se observa una clara tendencia: los profesionales que apuestan por una formación práctica, orientada al mercado y alineada con las necesidades reales de las empresas, acceden antes a mejores oportunidades laborales y muestran una mayor capacidad de adaptación a los cambios tecnológicos.
La experiencia práctica marca la diferencia
Otro cambio clave en los procesos de selección es el peso creciente de la experiencia práctica. Haber trabajado en proyectos reales, simulaciones, casos de negocio o incluso iniciativas freelance se valora tanto como la titulación académica.
Por este motivo, las formaciones que integran prácticas, proyectos aplicados y contacto directo con herramientas reales del mercado son las que ofrecen mayores garantías de empleabilidad inmediata.
Mirando al futuro del marketing
El marketing evoluciona hacia un modelo cada vez más predictivo, automatizado y centrado en el dato. Las empresas buscan equipos capaces de anticipar comportamientos, escalar resultados y tomar decisiones basadas en inteligencia artificial.
Debido a este cambio, la formación continua deja de ser una opción para convertirse en una necesidad. Apostar hoy por el desarrollo de competencias en IA y analítica avanzada no solo protege la carrera profesional, sino que abre la puerta a un crecimiento sostenible en un mercado cada vez más exigente.